Reportaje | El último paso


El último paso


Xane Silveira | Todos los derechos reservados


“Érase una vez” es, quizás, la frase más reconocible, aunque no la más recomendada, para empezar una escritura. La mayoría de las personas llevamos un gran literato dentro, y hemos pensado, alguna vez, escribir un libro, aunque casi siempre sin éxito. Escribir es una de las actividades más reconfortantes, pues permite expresar todos los sentimientos que en el día a día no se consigue exteriorizar. A veces, la lectura, también nos permite sumergirnos en un mundo fascinante e imaginario, o tan real que nos embauca con sus garras. La pregunta que hoy nos hacemos, y que seguro que muchos os habéis hecho en casa es, ¿cómo es el proceso de creación de un libro? Desde el punto y final, hasta su posterior publicación, los manuscritos siguen una serie de pasos para tomar forma, cobrar vida, y llegar a nuestras casas.

En el año 2017, en España, 87.292 títulos vieron la luz. Se publicaron un 8,7% más que en 2016, según datos del ISBN. Madrid y Catalunya acumularon el 65% de las publicaciones, convirtiéndose en las comunidades que más salida dieron a los libros. Unos libros que dan trabajo a alrededor de 30.000 personas, y manejan unos 3.000 millones de euros, según “El Mundo”. Lo curioso es que, para Xavier Seoane, una de las voces más autorizadas en Galicia, la literatura se encuentra en una terrible precariedad: “La explotación que está habiendo en los jóvenes, los bajos salarios en general de la sociedad, implican que los libros sean caros.” Y es que, sin una población lectora, es muy complicado vender libros. Seoane también comentó que hace falta un plan de lectura general, ya que la sociedad -en gran parte- es desilustrada y tiene un nivel cultural muy bajo en comparación con países como Holanda o Alemania, “unos vecinos que nos llevan mucha ventaja en el porcentaje de población lectora”.

Cuando una persona se embarca en el proyecto de escribir un libro no sabe lo que le esperará. A veces, un paraíso. Otras, una auténtica odisea para poder publicar. Las puertas, por desgracia, no están siempre abiertas. Por muy bien que uno escriba, quizás su propuesta de publicación tarde meses en llegar a ser aceptada. Si estáis en este caso, por favor, no agonicéis, hasta los grandes libros son rechazados. Xavier Seoane nos comentó que él está leyendo un libro sobre la historia de los celtas que fue rechazado por las editoriales, ya que es un libro muy amplio y, seguramente, no genere grandes beneficios en cuestión de ventas. En ocasiones, simplemente no es el momento de que una historia de ese estilo -por ejemplo, romántica- sea publicada, pues en el mercado hay un exceso de oferta. Ser rechazado no significa ser mal escritor, o que tu obra no sea buena. Significa, simplemente, que no ha pasado el corte por uno u otro motivo. Si a la editorial al que lo mandaste no le gustó, lo que debes es seguir llamando a las casas hasta que una te abra la puerta.

En los últimos años se ha aumentado el fenómeno de la autoedición. En España, la editorial Círculo Rojo lleva la delantera siendo una de las pioneras de esta práctica. Básicamente, significa que puedes publicar tu libro, previo paso por caja. Para conocer más de cerca cómo es el paso por Círculo Rojo, hemos hablado con un autor novel, Mario Gómez Cazorla, que autopublicó “El cielo nos volverá a ver juntos”.

Mario nos comentó que en un principio no tenía intención de publicar, ya que su sueño era hacerlo a través de una editorial tradicional -algo que considera imposible tal y como están las cosas-. Tras descartar esta opción, su familia apoyó el libro y realizó un esfuerzo económico importante, ya que esta no es una práctica barata. Su experiencia fue positiva, recibió un gran trato por parte de la editorial, que en todo momento estuvo cerca de él y de su madre, la cual le ayudó a gestionarlo todo. No obstante, su libro estuvo un mes en la web y luego desapareció un poco del mapa, algo que, en palabras suyas, quizás se hubiera solucionado si siguiese publicando. “Te dejan un poco a la mano de dios, tienes que buscarte la vida para entrar en las librerías de tu ciudad, eso es un gaje del oficio que con una editorial tradicional no te pasa. No te quedas desprotegido porque realmente su función acaba al terminar el contrato que firmas y, a partir de ahí, todo se diluye”, comentó sobre el posterior desarrollo de la publicación.


Tabla de precios en Círculo Rojo


El fenómeno de la autoedición ha crecido en los últimos años. Una práctica a la que muchos autores son reacios. Sobre esto, preguntamos a Francisco Castro, editor de Galaxia, que nos abrió las puertas amablemente. Castro no está a favor de ello: “Yo siempre le digo a los escritores que la autopublicación tiene que ser lo último. Lo único que exige es tener dinero, y eso no es garantía de nada, aquí trabajos editores profesionales, gente competente y formada. Que te publiquen quiere decir que el libro tiene una calidad, autopublicar significa que tienes dinero, dando igual la calidad del libro. Yo no recomendaría la autoedición.” Como trabajador de una editorial tradicional, Castro obviamente prefiere su forma de trabajar, aunque para Xavier Seoane todo depende de la obra, de las ganas que tengas de publicar y, sobre todo, de si te abren las puertas.

A Editorial Galaxia llegan semanalmente unas siete propuestas, ellos solo editan en gallego, y aseguran que leen y contestan todo lo que les llega. El proceso es similar, y nos lo describe Francisco Castro así: “Los pasos son muy sencillos, a través de nuestro correo nos pueden enviar cualquier texto. También hay autores que ya saben a qué editor enviar. Todavía hay un uno por ciento que nos lo envía en papel. Hay tres posibilidades, el libro puede ser rechazado, porque no consideramos que tenga la calidad suficiente; otros están muy redondos, nos gustan y lo contratamos; y por último, hay una cierta cantidad de libros que te gustan mucho, pero hay que rascar.” El trabajo del editor es sumamente importante, y Castro cree que no se valora del todo: “La gente cree que los editores solo somos los intermediarios entre el escritor y la imprenta, pero no es así, los editores opinamos, pedimos cambios, trabajamos dentro de los libros.” Los cambios, por cierto, suelen ser bien aceptados. “Los escritores con más experiencia se fían más de nuestra opinión. Al final, la obra de un editor es su catálogo, es cuando pasan 15 años ver la evolución de un autor que has descubierto y ha caminado contigo.”

En el caso de Galaxia, a la hora de publicar y promocionar, hay una maquinaria muy bien engrasada. En cuanto se define cuántos libros se van a editar, ya se realizan las reuniones pertinentes con los autores. El trabajo en redes sociales es una parte fundamental de la promoción. Con cada título, Galaxia realiza un trabajo distinto, ya que cada uno exige cosas distintas para su promoción dependiendo de la temática o de otros factores. “Nadie publica según su nombre” nos comenta Francisco Castro antes de despedirse, pues en Galaxia tanto los noveles como los más veteranos tienen la misma posibilidad de publicar, lo importante es la calidad.

Un factor importante para publicar es el de los concursos de escritura. En los últimos años, la falta de posibilidades ha provocado que autores con títulos a sus espaldas se vean obligados a participar en certámenes, que deberían ir destinados a autores noveles. Para Xavier Seoane, los concursos son importantes porque aseguran que el libro tenga cierta calidad y cierto reconocimiento previo a su publicación. “No obstante, hay concursos que ya se sabe quién va a ganar antes de que se celebre, luego hay escándalos y ya sabes que funcionan así.” Nos comentó el autor gallego.

Rubén Guardado Moreno | Todos los derechos reservados


Xavier Seoane lleva muchos años en la profesión, la cual describe como un proceso largo, donde hay que trabajar muchas horas y dedicar mucho tiempo. Seoane asegura que la crisis afectó gravemente a las editoriales y ahora es más difícil publicar que hace unos años. Su proceso, comenta, es distinto al de otros escritores: “Hay autores que incluso tienen un contrato previo, o un adelanto. Yo no, lo normal, como en mi caso, es lo contrario, primero haces la obra y luego se la propones al editor. A veces, cuando todavía no has acabado la obra, hablas con un editor de confianza que le pueda interesar.”

El último paso a dar es el más importante para poder llegar a las casas. En Burgos, en la librería Deporte y Ocio, nos recibe Javier Gil. Javier nos describe el proceso desde que un libro se publica hasta que llega a su librería: “La cadena funciona a través de un distribuidor. Hay grandes editoriales que tienen un distribuidor para ellos, como Planeta, y luego hay distribuidores que coge editoriales más pequeñas y coge el tipo de libro que más quieres vender.” El acuerdo al que llegan es del 30%, es decir, una tienda que no sea una gran cadena como Fnac o El Corte Inglés, saca un beneficio del 30% de cada venta, mientras que las grandes tiendas pueden tener un beneficio del 40%. Si el día de mañana, cualquier escritor llega con su libro, en Deporte y Ocio acceden a ponerlo a la venta, dejando los ejemplares en depósito durante unos meses y, si se venden, se abona la parte correspondiente. En caso de que no se venda, los libros los recoge el autor sin ningún tipo de coste y así sabe exactamente lo que ha vendido y lo que no”.

Gracias a las nuevas tecnologías, si uno escribe un libro y ninguna editorial se lo publica, puede optar por autoeditarlo sin gastarse ni un solo euro. La opción más económica se da gracias a internet y los Ebooks. En la red se puede publicar un libro (subiendo en formato PDF una vez editado) e incluso ponerlo a la venta. Si funciona, quizás alguna Editorial se fije en él. Xavier Seoane nos hace algunas recomendaciones para descargar libros online, una práctica más habitual últimamente. En Librivox.org puedes encontrar cualquier clásico como Oscar Wilde o Cervantes, o también está “Leer escuchando”. Nuestra recomendación es la red social Wattpad, donde puedes escribir tu libro a través de un sencillo editor.

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