"O Matador", un western brasileño entretenido pero difuso

Foto: Ciempiés Magazine
Buscar western en Netflix España significa encontrarse con una oferta más bien baja. En realidad, solo "O Matador" destaca. Película dirigida por Marcelo Galvão de la que vamos a hablar hoy.

Si bien la palabra Western es muy amplia, esta no es la típica película que uno encuentra cuando busca a un macarra sinvergüenza cuyo único propósito en la vida es sobrevivir y beber whisky. "O Matador" es diferente en todos los aspectos. Tiene una línea argumental distinta, ciertamente difusa, y que llega a conseguir que el espectador pierda la atención del film. Demasiados frentes abiertos para una cinta que no llega a las dos horas.

Foto: HobbyConsolas

Resumen de la película


"O Matador" (preferiblemente ver en V.O.) es una historia contada por un narrador extradiegético y omnisciente. Este, que posteriormente se desvela quién es, cuenta, al rededor del fuego de una cafetera, una vieja leyenda a dos bandidos que él y sus dos hijos se encuentran. El cuento trata de la vida de "Cabeleira", un chico que, siendo niño, es rescatado por "Siete Orejas", un pistolero que vive en pleno desierto. Cabeleira es criado y entrenado en una pequeña casa en medio de la nada y, bien pronto empezado la acción, Siete Orejas desaparece. Su padre adoptivo se marchaba a lo que llamaba "El pueblo de los Hombres" y siempre volvía, pero un día, no volvió. Cabeleira crece leyendo los cuentos que Siete Orejas le lleva y, ya en la adultez, decide abandonar la casa para buscar a su maestro, que lleva años desaparecido. Una vez en el pueblo, Cabeleira descubre que lo que él ha vivido, no es la vida real. En el pueblo hay otras personas, costumbres, actitudes, roles... y un burdel. 

Como en toda película, hay un malo malísimo, al que llaman "El Francés" que se enriquece explotando las tierras ricas en piedras preciosas. El Francés tiene un sistema de compra muy útil para triunfar en la vida, al menos en aquella época donde se paga en peso de las gemas, y no en billetes. Si no le vendes tus tierras al Francés, este envía un asesino a matarte. Y ahí, es donde entra nuestro protagonista. Cabeleira se vuelve un adicto al sexo con las prostitutas del Cabaret montado por la mujer (antigua bailarina en Francia) del Francés, pero para poder pagar los vicios, Cabaleira necesita más piedras, y las consigue haciendo de asesino para el Francés

Un hombre que llega al pueblo, en busca de venganza contra el Francés, se hace pasar por mono (alta autoridad del Estado americano) y, básicamente, la lía parda. Cabaleira no consigue matarlo y este empieza a tirar a bajo la estructura del Francés, desde el retratista hasta su hijo. Todos muertos. Menos Cabaleira. El Francés mata al mono y, enfadado con Cabaleira por no haber conseguido hacer bien su trabajo, envía a un mexicano, que tiene el papel de asesino de asesinos. Todo muy normal. El "súper asesino" intenta hacer su trabajo, pero Cabaleira, más inteligente, lo atrae hacia el desierto y, una vez en su casa, le tiende una emboscada y acaba con su vida. Entonces descubre que el mexicano fue el que mató a su maestro, a Siete Orejas, ya que el asesino de asesinos tiene su collar. El Francés explica lo que sucedió a Cabaleira y este acaba con su vida. Entonces, Cabaleira, que aunque es algo bruto, adquirió la inteligencia de su maestro, toma las riendas del negocio del Francés. Es decir, más piedras, más poder adquisitivo, más sexo. El narrador, por cierto, es su hijo, pero para entender esto es mejor que veáis la película. 

Análisis 

La película, que te mantiene entretenido durante un buen rato, no destaca ni por su historia, ni por su guión, ni por sus personajes. Con demasiados personajes y frentes abiertos, la película se hace difusa, la información llega en porciones muy grandes pero dispersos, por lo que el espectador no llega a identificarse con ningún personaje ni a cogerle cariño. Quizás al niño. Hay varios personajes que tienen demasiado tiempo de cámara, y el narrador te desvía más de lo que te guía. Aunque original e incluso ciertamente sorprendente, lo único que te mantiene atento es saber qué pasará con los dos bandidos del principio, quién es el narrador, y si Cabaleira dejará de matar a cambio de sexo. 

El problema no está en la historia, sino que está en la manera de estructurarla. Primero se centra en Cabaleira, luego en Cuatro Ojos, y luego en el Teniente. Y entre medias un sin fin de personajes que intentan tener su minuto de gloria. Quizás un seguimiento fijo de Cabaleira sería más acertado, aunque entonces sería una cinta de disparos y sexos, obviando las historias personales. Unas historias personales que, por cierto, te dejan frío. Personajes básicos, sin mucha historia, sin una personalidad clara más allá de ser todos muy violentos. Aunque no es una película de Tarantino y vemos sangre por todas partes, Marcelo Galvão acierta al mostrarnos la brutalidad y falta de ley en la época. Aunque, eso sí, a veces se creen Lucky Luke más que pistoleros del Lejano Oeste 

Si bien la historia es buena, y el final gusta y sorprende, es la manera de contarla lo que le falla. Un buen trabajo de Marcelo Galvão, aunque sin alcanzar el notable. Un film recomendable si eres un amante de la época y el western. Pero si lo que buscas es al nuevo El Manco, aquí no lo vas a encontrar.

Nota: 6.5 / 10 

Marcelo Galvão | Foto: Casa Abril

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